Al ser humano le gusta controlar todo lo que ocurre o incluso si es posible lo que va a suceder y por eso tiende a conceptualizar todo lo posible el mundo que le rodea, de igual forma ocurre con el tiempo. A un nivel general o cósmico o como querais llamarlo el tiempo no existe, lo que hay es aquello que ha sucedido, lo que está sucediendo y lo que aún está por venir.
Sin embargo nosotros no contentos con esto hemos hecho que todo lo que ha pasado, lo que ocurre y lo que sucederá tenga su propio marco es hoy o el mes que viene, en un minuto o en cinco segundos. En cierta manera esto no ayuda a nadie porque tendemos a ponernos plazos para todo, lo cual a veces viene bien pero siempre y cuando no nos agobiemos por ello.
Nos levantamos a una hora del día, trabajamos x horas a la semana tantos días a la semana y no contentos con encuadrarnos de esta forma queremos que en el próximo minuto alguien a quien queremos nos llame o que en una semana recibir algo que estamos esperando.
¿Te has planteado qué ocurriría si dejaras de preocuparte tanto por el tiempo? Me explico. A nivel general lo que nosotros intentamos ponerle un tiempo no es más que una consecución de hechos, por ejemplo, imagínate a esa persona que te gustaría que te llamara, pero por la hora que es está trabajando, además tiene a alguien de quien depende, una madre enferma por ejemplo. Entonces esta persona sale de trabajar y tiene que cuidar de su madre pero antes debe ir a hacer algunas compras entonces después de las compras y de llegar a su casa lo primero que debe hacer es atender a su madre y está pensando en llamarte pero después de hacer todo lo que le tocaba se siente un momento para respirar después de darse cuenta que el día que está teniendo es demasiado largo y se da cuenta de que es realmente tarde y que está realmente agotado. No es que no quisiera llamarte, claro que quería pero no ha podido, porque si hubiera podido lo habría hecho, lo ha pensado en varias ocasiones, siempre que ha podido. Entonces a nivel de adivinación si tu preguntas si esa persona va a llamarte te saldrá que sí, y en tiempo te saldrá como inmediato. Esto no significa que se produzca a los cinco minutos de la consulta sino que en cuanto le sea posible lo hará. Pero tú ya te has agobiado pensando que le ha pasado algo o que está enfadado o que no quiere nada contigo y en realidad no se trata de nada de eso.Bien, ahora imagínate que tú te encuentras en esta situación, que estás esperando una llamada de alguien que te interesa pero tienes claro que no tiene porque producirse en cinco minutos sino que se hará cuanto tenga que ser, ¿acaso no ves que a nivel interno tuyo estás mejor? Ya no te agobias dando vueltas por qué no me está llamando, cuándo lo hará, en realidad haces tu vida, lo que debas hacer o si el momento te lo permite lo que quieras hacer.
Es cierto que la vida se nos ha planteado de una forma en que el tiempo es importante, porque por ejemplo necesitamos dinero y para obtenerlo tendremos que trabajar y para evitar el mayor número de abusos posibles tendremos un horario que cumplir y todo esto nos va a ayudar, pero no debemos olvidar que hay que ver las cosas con perspectiva y que conceptos como son el tiempo no debemos darle más importancia que la de facilitarnos la vida en la medida de lo posible y que fuera de ello debemos aceptar que las cosas sucederán cuando deban e incluso ganaremos no sólo en armonía sino también en darnos cuenta de que cuando te planteas las cosas de esta forma aquello que deseabas que sucediera ocurre antes.
806 49 95 92 (1,16 €/min red fija; 1,51 €/min red móvil)