Por lo general cuando buscamos cambios en nuestra vida para mejorar solemos intentar encontrarlos en el exterior. Si, por ejemplo, andamos justos de dinero todos los meses intentaremos encontrar un trabajo que nos ofrezca más dinero o echaremos la lotería por si acaso, o mil cosas más. El problema es que buscamos todo esto desde un sentimento equivocado como es la frustración, el miedo, la tristeza.En realidad no es malo buscar la buena suerte, es más si la buscas la encontrarás, pero sólo si lo haces adecuadamente. Entonces la cuestión para estar bien es prepararse y es tan sencillo como complicado, según nosotros mismos lo permitamos.
Siguiendo con el ejemplo, si estoy desesperado porque no tengo dinero pues lo que consigo es nublar mi mente y darle vueltas para tratar de encontrar una solución y al mismo tiempo me canso y me agoto por lo que no puedo realmente encontrar una solución y además ni siquiera estaré seguro de poder encontrar algo que realmente me ayude.
Bueno, en realidad esta es la actitud que no ayuda. Veamos, la ley de causa y efecto es clara: si quieres algo tienes que hacer algo, si produces algo recibirás algo. Si me siento frustrado recibiré más cosas que me frustren y si me siento en armonía recibiré lo que me permita estar más en armonía o mantenerla.
Bien en realidad esto es, si yo siento amor recibiré amor. Claro con los sentimientos es más fácil de entender, pero cómo llevarlo al resto de los problemas que uno pueda tener: trasladando a una imagen aquello que necesitamos en nuestra vida y entonces descubrir cómo te sentirías teniendolo en ese momento, al mismo tiempo lo visualizas.Además, si tu crees que te pasarán cosas malas estate seguro que te ocurrirán por mucho que mires al cielo y pidas que las cosas te mejore. Pero aunque esto sea así ¿a caso no te merece más la pena afrotar cada situación de tu vida con amor y esperanza, con buena fe? Al fin y al cabo ocurrirá lo que tenga que ocurrir y por ello si yo lo afronto con buenos sentimientos me será más sencillo todo y no tendré que luchar tanto, porque yo estaré preparada. Entonces, así sí que podré mirar al cielo y pedir y ver y obtener.
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