Todos sabemos lo que es un espejo. Es aquello que refleja una imagen y todo el mundo tiene uno en casa da igual el tamaño que sea. Pero además el espejo en ocasiones capta también nuestro propio futuro. Aunque esto no es fácil que lo haga, al menos no sin preparación.
En realidad en un espejo es complicado que puedas ver el futuro de otra persona, en realidad, se verá el de la persona que se refleja pero tan sólo cuando el estado en el que estás mirando al espejo sea absolutamente en trance; en un trance más o menos consciente.
Bien, en realidad por esto es que en alguna ocasión quizás hayas podido oír a alguien decir que se estaba mirando en un espejo y de repente se ha visto de anciano. Pués bien, esto es porque lo que ha ocurrido es que mientras se estaba mirando al espejo en un breve instante de tiempo ha pensado en la incertidumbre del futuro, de su futuro, y además estaba en un estado mental bastante profunto, muy inconsciente, y por ello se ha podido ver.
En realidad, los espejos no son peligrosos, en el sentido de que lo que hacen es reflejar, pero sí es cierto que te puedes dar un buen susto. Si no se sabe trabajar bien con ellos es mejor no hacerlo, porque el inconsciente es el que nos suele jugar malas pasadas.
Por eso si esto te ha pasado en alguna ocasión a tí que sepas que ha ocurrido por tu estado mental y que no pasa absolutamente nada, más bien que sepas que estabas en un estado profundo de inconsciencia, y que por ello has visto algo en el espejo.
No obstante hay otra clase de espejo, que es llamado así pero que es totalmente diferente al espejo común, al de mirarse. Este otro espejo del que te hablo se consigue a través del agua y lo explicaré en la sección de agua.
806 49 95 92 (1,16 €/min red fija; 1,51 €/min red móvil)